Síndrome de Disfunción Cognitiva: Pt. 1
- Marta Álvarez Rodríguez

- 3 sept 2021
- 2 min de lectura
Actualizado: 3 sept 2021
En esta primera parte veremos los síntomas del SDC y las mejores formas de diagnosticarlo.
Envejecimiento fisiológico.
Los perros pasan por diferentes etapas de la vida, cada una con sus propias características. En la última etapa (senior o geriátrica) se producen una serie de cambios en el cerebro de forma fisiológica:
Reducción del volumen de materia gris
Reducción del volumen de materia blanca
Acumulación de beta-amiloide
Neurogénesis deteriorada
Disminución de la capacidad de concentración, aprendizaje y memoria.
Menor actividad, mayor capacidad de espera y paciencia, mayor nivel de calma en situaciones potencialmente estresantes.
Empieza a los 8-11 años dependiendo de la raza
No todos los cambios son negativos desde el punto de vista humano. Es una etapa fisiológica normal que no debemos negar ni ver negativamente.

Por el contrario en un porcentaje de perros en esta etapa se producen una serie de cambios patológicos que llevan a lo que conocemos como SDC
Formación de placas neuríticas de beta- amiloide en el parénquima cerebral. La extensión de las placas está relacionada con el grado de severidad de disfunción cognitiva.
Daño oxidativo: la severidad del SDC está asociado a un incremento de marcadores de oxidación de lípidos y proteínas.
Del 12 al 21% de los perros senior padecen SDC, el porcentaje aumenta con la edad, no habiendo ningún caso por debajo de los 7 años.
Es una enfermedad infradiagnósticada porque los propietarios asocian los síntomas a la edad avanzada.
Pero también hay que tener en cuenta que las posibles patologías debidas a la edad, pueden dar síntomas parecidos.

Diagnóstico
El diagnóstico debe ser por exclusión, primero se debe descartar cualquier proceso que pueda estar provocando los síntomas. P.e.: diabetes, sordera.
La detección precoz y el tratamiento temprano mejoran la calidad de vida.
Tests: De aprendizaje y memoria, open field y test del canil.
Cuestionarios al propietario. P.e.: EVEC, CCDR
Biomarcadores: Aβ, proteína TAU, apolipoproteína E, homocisteína y lactato-piruvato. No son concluyentes.
TAC, RM, PET y SPECT: No son concluyentes ni/o viables.

Síntomas
Disminución de la actividad: Disminución de la exploración y de la respuesta a estímulos. Por el contrario, también puede aparecer ansiedad o inquietud.
Desorientación: Se pierden en lugares conocidos, se colocan en el lado equivocado de la puerta, incapaces de esquivar ciertos obstáculos.
Pérdida de memoria: Eliminación inadecuada,no responden a órdenes conocidas, no reconocen a los propietarios.
Alteración de la interacción social: Disminuye el interés por las caricias o el contacto, aparecen conflictos sociales o hiperapego.
Alteraciones de ciclo sueño-vigilia: Duermen por el día y no descansan por la noche.
Alteraciones del apetito: Aumento o disminución. Se ha sugerido que los perros con SDC podrían presentar anosmia.





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